Entorno
Riudoms: Riudoms dispone de un atractivo interés histórico y artístico. Todas las calles y plazas de esta villa amurallada eran antiguamente de tierra y fueron adoquinadas posteriormente para evitar la erosión producida por el agua. Dentro del área que comprende las calles de la Muralla, Sant Pau, Sant Vicenç y la avenida de Pau Casals, podemos encontrar los edificios y las casas más notorias. Alguna de ellas, tanto las más señoriales como las más modestas, conservan en la arcada de la puerta la fecha de su nacimiento, que se remonta a los siglos XVI, XVII y XVIII, con estilos que abarcan desde el románico hasta el gótico. Este es el caso, por ejemplo, del número 17 de la calle Mayor, que data de 1591 y que fue, en otros tiempos, un convento de monjas carmelitas.
Dentro del raval de Sant Francesc, una de las calles más antiguas del pueblo de Riudoms, y más concretamente en el número 14, se encuentra la casa que fuera propiedad de la familia Gaudí y que el gran arquitecto modernista catalán donó a la Parroquia del pueblo. De hecho, si por algo se conoce internacionalmente a Riudoms, es porque el arquitecto catalán Antonio Gaudí Cornet (1852-1926) nació en el Mas de la Calderera de este pequeño pueblo del Baix Camp.
Es de obligada visita la Iglesia parroquial de Sant Jaume, de estilo barroco-renacentista, la Ermita de Sant Antoni, de estilo barroco, y el Mueso Histórico de Riudoms, que podréis encontrar en la Plaza Mare Cèlia Pi.
Tarragona: A tan sólo 20 quilómetros de Mas Castells se encuentra la ciudad de Tarragona, uno de los centros romanos por excelencia de Catalunya. La inclusión de los monumentos de la ciudad dentro de la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO demuestra y reconoce el bagaje histórico y monumental de sus antepasados. La antigua Tarraco romana es una ciudad multicultural, abierta al Mediterráneo y al mundo romano, y un rincón precioso por el que pasear y descubrir la belleza de su historia a través de las murallas que circunscriben la parte vieja de la ciudad. La construcción de la primera muralla de piedra data arqueológicamente a inicios del siglo II aC.
La influencia de la cultura romana no sólo se reduce a sus monumentos históricos, sino también a una cultura que acabó imponiéndose en toda la Península Ibérica. Una de las principales infraestructuras sobre las que se cimentó la antigua Tarraco fue, sin duda, el puerto. Un rincón donde disfrutar del pasado y del olor del mar Mediterráneo.